Mostrando entradas con la etiqueta Valencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valencia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de junio de 2014

On the road. Lo mejor de la A - 3

El sistema radial español es enfermizo. Un sistema arterial simple, concéntrico, que gira en torno un núcleo tumultuoso. La red viaria española se expande como una telaraña parcheada e intrincada que cruza de oeste a este y de norte a sur toda la península Ibérica tomando como centro una mohosa placa en el mismo centro de Madrid que reza algo así como "kilómetro cero". 

En este tortuoso camino he recorrido las peligrosas curvas de esa carretera tercermundista que llamaban A - 4: el resultado, una triste pero cuantiosa multa por exceso de velocidad. Bien es cierto que a día de hoy la autovía de Andalucía ha perdido esa vieja esencia de viaje dominguero de verano, de coche atestado de niños y niñas llorones llenos de vómitos. La A - 5 se perdió en patrias extranjeras y en la lejanía de Badajoz envuelta en la bruma de un calor insoportable propio de un infernal julio extremeño. La A - 1 es una larga recta que atraviesa enfiladas paredes rocosas y se pierde en una artificial noche que da la bienvenida a tierras extrañas donde se supone que empieza Europa. Y la A - 2 se reduce a simples kilómetros que unen tierras aragonesas con la carretera secundaria que conduce hasta la olvidada Soria.

miércoles, 26 de junio de 2013

Un triste adiós

Tortilleros y tortilleras, todos y todas, he aquí una triste noticia:
Tapa, cerveza...
Fotografía: AO

No hacía mucho tiempo que cantábamos las alabanzas de una tímida tapa. Sin embargo, el gesto generoso y altruista nos sorprendió entonces de la misma manera que todavía lo agradecemos. Antes de continuar, hemos de aclarar con precisión que estamos hablando de un local hostelero valenciano, ciudad donde no se prodiga la tapa. Pues bien, existía un bar, de considerable tamaño, todas las mesas ocupadas y bien servidas, que de forma espontánea acompañaba la consumición con una rumbosa tapa. Incluso, cuenta los mayores del lugar que de vez en cuando tocaba pequeña porción de tortilla de patatas para empapar el vino tinto o la caña de cerveza. Contrastando la información, efectivamente una noche fuimos agraciados con una tapa tortillera… Magnífico gesto.


martes, 23 de abril de 2013

En busca del tesoro. Empanada de tortilla de patatas

Ni el propio Robert L. Stevenson hubiese podido imaginar en su mente literaria semejante
Tortilla de patatas (dentro del hojaldre): Carmen
Fotografía: AO
tesoro. Desde su puesto de observación en lo alto del palo mayor, vislumbró entre la calima las altas palmeras de la dorada playa. “¡Tierra a la vista!”, gritó el vigía con ronca voz. El ajetreo ruidoso se adueñó de la cubierta del barco desde la que se descolgaron los botes para llevar a parte de la tripulación a la isla descubierta. Minutos después, las botas del capitán dejaron su profunda huella en la hasta ahora virgen arena. De su desgastado bolso sacó un ajado trozo de papel amarillento y lo escudriñó con sesudo interés. Caminó hasta la palmera más alta del lugar y desde allí, cuatro pasos hacia el norte, tres saltos hacia el este, una pirueta hacia el sur y dos volteretas al oeste. El aspecto temeroso y viril del capitán acentuaba lo ridículo de aquel extraño ritual. En un punto exacto, con voz portentosa y solemne, dictó la sentencia: “excavad aquí, villanos. Daos prisa, panda de holgazanes”. Dos metros de profundidad, muchas paladas de húmeda tierra e incontables litros de sudor después, las palas chocaron contra un objeto extraño… Allí estaba su tesoro.

jueves, 4 de abril de 2013

Días de ira. Contra los falsos mitos evolucionistas

Tortilla de patatas con ajo-aceite y vinagreta
Fotografía: AO

¡Tortilleros del mundo! En estos aciagos días, hemos de exigir en una sola y altiva voz la reparación de las muchas ofensas que durante estas santas fechas se han cebado con maliciosa insistencia sobre la receta de nuestros amores y de nuestros placeres; del plato por el que nos desvivimos y por el que no dudaríamos en ofrecer nuestra última gota de sangre. En primer lugar, un reciente artículo de agencia ha encontrado demasiado eco en muchos de nuestros medios nacionales. Como comprobaremos posteriormente, hasta en dos ocasiones la redactora ha decidido tomar en falso el sacro nombre de la tortilla de patatas. Para más “inri”, en una reciente aventura tortillera me vi insultado en lo más profundo de mi ser cuando la tabernera decidió castigar mi vista, mi gusto y hasta mi olfato con un deleznable ejemplar tortillero. Aciago día que ha quedado grabado en mi mente a sangre y fuego de la ignominia gastronómica convertida en pecado capital. ¿Estamos, quizás, ante el ocaso de nuestro genio civilizatorio?

jueves, 31 de enero de 2013

La mejor tortilla de patatas de la ciudad


Bodegón de presentación de la mejor tortilla de Valencia (posiblemente)
Fotografía: TT

El oficio del cronista es básico dentro de su complejidad. Tildar con grandes adjetivos los titulares y emplear con profusión el superlativo para provocar asombro y curiosidad en el ávido lector. En cuestiones gastronómicas suele suceder lo mismo. Los críticos no se conforman con medianeces y mezquindades y suelen enfrentar en sus crónicas los más elaborados y suntuosos platos o las abominaciones culinarias más impresentables. Nunca he entendido el olvido en los recetarios y los grandes rotativos de aquellos pequeños locales hosteleros que, dentro de su ingenuidad y de las limitaciones impuestas por cuestiones de recursos, componen verdaderas odas y melodías llenas de ritmo y armonía. Y muy de vez en cuando, algún loco periodista local se aventura por las callejuelas de los antiguos barrios de las ciudades anónimas y en un pequeño rincón descubren auténticos tesoros de los que se consideran mentores y protectores.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Esencias valencianas. El almuerzo

Un almuerzo típico valenciano. Fotografía: TT

Abandono Valencia. 

Determinadas noticias e informaciones me han llegado los últimos días que han hecho que decida levantar campamento durante un buen periodo. El suficiente como para poder cambiar de aires e investigar nuevas tortillas. Me han hablado de un ejemplar bueno, buenísimo, que campea a sus anchas por tierras leonesas. Voy a darle caza. No importa que sea Navidad. En cuestiones tortillológicas no existen fechas ni fiestas, no hay descanso que valga. Hay que mantener alerta la guardia porque nunca, repito nunca, se sabe dónde va a saltar la liebre, en este caso, la tortilla de patatas. Por eso, he decidido escribir este post mientras me encuentro en el tren camino de Madrid, primera parada obligatoria. Y es precisamente en el vagón restaurante, a casi 300 kilómetros por hora, cuando reflexiono y medito. Por mi cabeza pasan tortillas y tortillas, algunas buenas y otras peores. Siento cierta nostalgia de Valencia. Ahora, sólo puedo pensar en una tortilla, por más señas valenciana: la del bar El Rogle.

martes, 4 de diciembre de 2012

Esencias valencianas. El all i oli

Airada discusión por una decisión no aceptada
en el Tribunal de las Aguas
Fotografía: TT
Nunca en tan pocos metros cuadrados un decorador ha sabido resumir la esencia de todo un pueblo. Apenas unos cuantos paneles de azulejos, qué industria tan local y antes próspera, rinden merecido homenaje a los gloriosos episodios vitales que han dibujado, a lo largo de los siglos y de la historia, la esencia y personalidad valenciana. Desde Jaume I hasta las glorias de nuestros héroes presentes desfilan por las abarrotadas paredes del bar Conqueridor, justo en una de las callejuelas que conducen directamente al Mercado Central. Ambiente de la terreta puro y duro donde se reúnen los comerciantes del mercado y almuerzan de forma liviana, cómo se hace en la tierra valenciana, bocadillos de embutidos varios con un buen quinto que culmina con esos “cafés cortados” que son más “café con leche” en vaso pequeño que “cortado” de verdad. Nunca hay que fiarse de la tortilla con mayonesa, pero sobre todo, nunca te fíes de la tortilla con all i oli.

martes, 27 de noviembre de 2012

El horror. Tortillas anglosajonas y franquicias

La tortilla del fondo ni siquiera era de patata, era de ¡¡verduras!!
Fotografía: Territorio Tortilla

Muchas veces se me ha acusado de benevolente. Se consideran que mis crónicas son permisivas con todos los locales que visito en mi trabajo de campo. Quizás estas acusaciones sean excesivamente severas teniendo en cuenta que, por el momento, no he tenido la mala suerte de sufrir los avatares e infortunios de una tortilla de patatas siniestra. Aunque también es cierto que me he encontrado con algún ejemplar que me ha horrorizado tanto como para borrar toda la documentación gráfica recolectada en el antro en cuestión y pretender olvidar así esa tortilla de patatas. Sin embargo, esta vez no he podido pasar por alto la infamia que sufrí el pasado viernes noche. Me considero de crítica mansa, sensible a las particularidades y peculiaridades propias de cada bar y sus trabajadores; sin embargo, por aquí sí que no paso. Ya no se trata sólo de hacer la peor tortilla de patatas del mundo; es la poca vergüenza no sólo de patear una receta milenaria y tan nuestra, sino de humillarla y despreciarla con todo tipo de escarnios e inmundicias. ¡Dios! El horror.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Con aires de Andalucía


¡Gloria eterna a los bares que ponen tapa gratis!
Los padres de la actual Tecno – Rumba son Los chichos. Ese mítico grupo fue banda sonora de los atormentados años ochenta, de veloces e intrépidos delincuentes que a lomos de vetustos seats eran perseguidos por bigotudos policías de riguroso uniforme marrón del que surge aquello de “los maderos”. Y ahora, en el siglo XXI, Los chichos ya forman parte del Olimpo de la Rumba española consiguiendo algunos de los Greatest Hits de gasolineras, estaciones de servicio y casetes. Los chichos representaron esa rumba melódica y a la vez marchosa que alternaban los temas sociales, relacionados con el mundo de las drogas y la cárcel, con los asuntos amorosos. En su amplia discografía, de la que han llegado a vender veinte millones de álbumes hasta el día de hoy según cuenta la Wikipedia, hay una canción de esas que se ha convertido en cántico generacional y regional; una de esas melodías pegadizas que te acompaña a lo largo de todo el día y que entonas acompañándola de torpes palmas; una balada única capaz de ponerte los pelos como escarpias: Bailarás con alegría.

martes, 10 de julio de 2012

¡Maldito sea mi régimen!


Vivo desde hace años bajo una pesada losa. Podría especificar su peso exacto que traducido a mis vanos intentos de adelgazar se convierte en los kilogramos que debería perder. Sin embargo, habito en un mundo traicionero que nos tienta con sus placeres mundanos y nos aleja del camino de la medida estilizada. El trauma se agudiza en los veranos mediterráneos donde es difícil conciliar las terrazas veraniegas, con sus bravas y sus calamares a la romana, sus chivitos y brascadas, con la obligada asistencia a la jornada playera que incluye un vuelta y vuelta haciendo gala de las horrendas carnes que lustran mi antaño majestuosa figura. Si a una dieta rigurosa en exceso, de fruta y yogur nocturno, le oponemos una comida opípara a base de un interminable bufé alentado por el jolgorio del festivo viernes como inicio de un largo fin de semana, el resultado es desastroso: una larga y dolorida siesta con la esperanza de lograr calmar la llenazón tan propia de los asaltos despiadados y sin prisioneros que suelen caracterizar a los bufés libres. Como si nunca hubiésemos comido y mañana fuese el fin de los platos precocinados y las largas vitrinas repletas de manjares a cada cual más grasiento. En definitiva, un tremendo malestar físico pero, sobre todo, moral por el horrible pecado cometido.

jueves, 5 de julio de 2012

Recién hecha

El Mercado Central valenciano es uno de los puntos referentes para todo el turismo que llega a Valencia. En sus pasillos no es complicado distinguir a los cruceristas y demás foráneos de los vecinos de los barrios cercanos. En primer lugar, por la indumentaria. Pero, sobre todo, por esa costumbre que tan poco agrado levanta entre los comerciantes que disponen de puesto en el mercado: hacer una fotografía de las frutas, de los pescados o de las verduras, pero no comprar. Es tal la afluencia de turismo que muchos valencianos “de pro” demonizan el Mercado Central acusándole de haberse pervertido sólo para servir a los intereses del turismo que todo lo banaliza. Infamia atroz fácilmente desmontable, ya que el Mercado Central ofrece algunos puestos dignos de mención, con unos productos de gran calidad a unos precios realmente competitivos: es el caso, entre otros muchos, de las verduras de “Manolo y Encarna” o las frutas de “Salva y María”.


viernes, 29 de junio de 2012

Un buen sabor de boca para comenzar


Hay tantas tortillas de patatas como personas. Acepta muchas variedades y, en ocasiones, incluso, puede admitir algún ingrediente extra que acompañe al tradicional y delicioso sabor de la tortilla. Aunque hay que saber manejar de forma inteligente esa combinación ya que marabunta invasora de elementos ajenos a la receta tradicional puede acabar ahogando a la tortilla y desvirtuando su auténtica razón de ser. La tortilla puede ser rellena y podemos encontrar algunos ejemplos supremos. Ahora mismo me viene a la mente una estación de servicio en la M – 50 madrileña que sirve una tortilla rellena de ensalada aliñada con mayonesa que es una maravilla… La tortilla de patatas puede ser con cebolla o sin cebolla. Yo las prefiero con cebolla. Hay tantas tortillas como personas.