Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de mayo de 2014

Mayo, el mes de las flores

La disculpa es una bella costumbre que los tiempos orgullosos de la modernidad pretenden desterrar en el olvido. En la maraña de datos en que se ha convertido nuestra actualidad, en ese embrollo inalámbrico de conexiones que nos envuelve y en el caos contaminante de luces y sonidos que nos apabulla, debo pedir disculpas. Durante días, semanas e, incluso, meses, he abandonado la noble tarea tortillera. No por falta de ejemplares ni ánimo; ni siquiera he sucumbido el clásico miedo de enfrentarme al folio en blanco. La explicación es simple y concisa (qué gran verdad la de la navaja): me encuentro sometido a la tiranía del régimen. Evidentemente, ningún doctor ni endocrino en su sano juicio complementaría una dieta con una buena tortilla de patatas.

La figura y el verano nos limitan el número de tortillas aconsejable a la semana; pero también nos reconforta con diversos placeres que recuperamos con ilusión infantil. Uno de ellos es simple y barato: pasear. En los escaparates y en los bares las tortillas se insinúan pecaminosas y ofrecen sus tiernos placeres a mi paso. Pretendo olvidarme de ellas a base de kilómetros y kilómetros sin rumbo, pero sobre todo sin sentido, soportadas a base de escasas raciones de una buena y diurética piña.

viernes, 18 de abril de 2014

Requiem

Rechazados ya los malditos y entregados a las crueles llamas, llámame con los benditos...

Los finales no se escriben con letras de oro. Ni están protagonizados por héroes y apuestos caballeros de relucientes armaduras. Los finales son de los perdedores y se tiñen de la vergüenza de la derrota. No existen los finales grandiosos, sino los silenciosos y tímidos, que se ocultan ante la mirada inquisidora de los espectadores y los débiles de corazón que dejaron caer en el fracaso a los valientes.

El final puede llegar cuando menos se espera. A veces se recrea en las infinitas agonías llenas de dolor y sufrimiento. Se anuncia con la suficiente antelación para poder presentarse ante la víctima con suficientes credenciales. Se recrea y hunde su dedo infectado en la llaga para aumentar el dolor. En el horizonte, sólo oscuridad absoluta, la nada más inquietante, el olvido eterno. Otras veces el final se aproxima silencioso, de puntillas. De la noche a la mañana, un ligero toque te hace dar la vuelta y cara a cara te encuentras con un ser desconocido que susurra con toda la tranquilidad del mundo un lacónico "hasta aquí". Esta es la bondad misericordiosa del dulce desenlace que permanece desconocido. El final se muestra anónimo y no infunde temor en su víctima. Sólo tiende su brazo solidario y ayuda en el trance último.

martes, 26 de marzo de 2013

De Madrid al cielo

Vino y tortilla de patatas, sublime química de la gastronomía
Fotografía: Angry Omelette (AO)
Camarero uniformado y algo de tortilla. Un trozo escaso pero agradecido. En cuanto al vino guardemos un honorable anonimato. Si tus palabras no van a ser más bellas que el silencio, mejor cállate. Hace mucho tiempo que las tapas son un bien preciado en muchos lugares investidos de falsas modernidades que han decidido condenar al ostracismo las bondades del vino y pincho. Sin embargo, en medio del reino de gafapastas y mostachudos, jóvenes treintañeros y algo más, de profesiones imposibles y cargados de meras ornamentaciones sin contenido, una tasca impasible el ademán resiste ahora y siempre al invasor. No es ajena al movimiento invasor que ha hecho suyas las calles y que ha arrasado como un tsunami uno de los barrios capitalinos por excelencia. Pero la esencia del Schotis permanece inmutable, fiel a su verdadero espíritu, encabezando la larga marcha de locales, más acertados unos que otros, que jalonan la etílica marcha a través de la Cava Baja. Nos hemos encontrado con una tortilla madrileña.

jueves, 17 de enero de 2013

Segunda receta de tortilla de patatas. Una de Puertollano

¡¡Feliz 2013, Tortilleros del mundo!!
Si es que la ciencia y la técnica avanzan que es un primor. Y de manera exponencial; parece que fue ayer cuando nos dejábamos la vista con aquellas incómodas pantallas en las que los caracteres verde (tono fosforito barra de uranio de los Simpson) parpadeaban sobre el fondo oscuro… y hoy somos capaces de mantener conversaciones directas, incluyendo audio e imagen, con el rincón más alejado del mundo. En todo este devenir de progreso no siempre todos los logros han recibido la misma consideración, y es que la ciencia también es asunto pasajero y sujeto a los vaivenes de las modas y los diferentes gustos estéticos, tan sumamente caprichosos y fútiles. Lo que hoy copa las portadas de revistas mañana es denostado como ejemplo y bandera de la horterada condenada al fondo de los armarios donde deberá dormir el sueño de los justos. Pues bien, reitero e insisto: en el terreno de la ciencia y la técnica ocurre algo similar.


jueves, 30 de agosto de 2012

El modo de producción asiático

Todos los placeres, los permitidos y los castigados, se dan cita en las calles cosmopolitas de Madrid: bares asturianos, mesones gallegos, restaurantes indios, cantinas mexicanas de roncos poetas y entrañables tabernas de toda la vida, de camarero almidonado que recibe a los parroquianos siempre sonriente y que al grito de “jóvenes” se ofrece gustoso a servir la consumición solicitada. Los provincianos solemos regalar a la Villa y Corte generosas leyendas que alaban su riqueza y su oferta cultural y gastronómica. Y respecto a la tortilla no podía ser menos: habíamos oído hablar de un local especializado famoso por la calidad y variedad de sus tortillas… pero eso era una apuesta demasiado fácil. Quemamos nuestras naves y decidimos probar una tortilla de un bar cualquiera en un barrio cualquiera de Madrid…


miércoles, 1 de agosto de 2012

Vetustos aniversarios y una tortilla hasta tres veces seca. La Biblioteca Nacional de España

Aspecto original de la tortilla de la Biblioteca Nacional de España
Fotografía: SMR "el Kurras"
Territorio Tortilla no podía sustraerse de uno de los acontecimientos culturales que han sacudido los cimientos culturales, frágiles y endebles, de nuestro país durante 2012: la Biblioteca Nacional de España celebra su trescientos años. Si bien la Biblioteca se creó a finales de 1711, los gestores bibliotecarios han preferido dejar los actos festivos para el año 2012 y así celebrar esa primera apertura pública de la institución. Para celebrar tan magno acontecimiento de nuevo contamos con la más que inestimable colaboración gráfica de nuestro reportero – tortillero SMR “el Kurras”, de cámara ágil y nítida, catador cabal y crítico preciso y, ante todo, justo. Su testimonio, vía telefónica, arroja luces y muchas sombras sobre tan venerable institución.


martes, 24 de julio de 2012

¿Tortilla democrática o indignada?

Pincho de tortilla solitario en su urna
No sé cómo referirme a esta tortilla en cuestión: es una tortilla democrática, o hace tiempo que perdió la fe y pasó a convertirse en simple indignada, rabiada y dolida con un mundo que cada vez comprende menos y siente más extraño y ajeno. Por momentos, mientras la probaba se me antojaba tortilla no sólo indignada, más bien profundamente encolerizada. Pero luego, su sabor delicado y amable trataba de afirmar un pequeño hálito de esperanza en el juego democrático y en todas las bondades que conlleva. Es la tortilla de Casa Manolo, afamado lugar del céntrico Madrid conocido por sus parroquianos y por sus cualidades gastronómicas que, sin duda, también tendrá. Allí, con un cortado de verdad, de café oscuro apenas manchado por una gota infame de leche, decidí probar las bondades capitalinas regalándome un pincho tortillero madrileño.