Ya estamos por aquí…
¿Cómo han ido esas vacaciones? ¿Y la depresión post – vacacional?
No os preocupéis. El único consuelo que puede hacer más llevadera la cuesta de septiembre es saber que es un fenómeno generalizado. Y ya se sabe, mal de muchos, consuelo de tontos…, pero consuelo al fin y al cabo. Siguiendo esta premisa, quiero compartir con vosotros esta fotografía que tomé el otro día en una de mis habituales razzias a los supermercados de la zona. Nunca antes me había fijado en la tortilla “pre – preparada” (había oído rumores, pero nunca noticias fidedignas). ¿Alguno o alguna habéis probado “esto”?
Como en el fondo de mi corazoncito late un espíritu bondadoso, no os dejaré con el mal sabor de boca de esa tortilla deshumanizada y artificial. Por eso, y para empezar bien el curso, os regalo tres de los mejores ejemplares tortilleros que he disfrutado este verano. Sólo tenéis que pinchar en el “Leer más”… Venga, que no engorda…
